Una innovadora metodología a cargo de investigadores de la Universidad de Concepción, Universidad Católica (Campus Villarrica) y Universidad Austral de Chile permitirá documentar la memoria de los habitantes del humedal del río Cruces, utilizando las aves como  referencia de cambios ambientales y culturales del territorio.

Con un grupo de seis monitores y monitoras habitantes del territorio y la supervisión de los investigadores a cargo del proyecto financiado por el CEHUM “Desafío biocultural: las aves como centinelas de la memoria e indicadoras de los cambios socio-ecológicos del humedal río Cruces”, se pretende rescatar la memoria de adultos mayores y jóvenes, investigando la transformación del territorio en relación con las aves que las personas ven y han dejado de ver en los lugares donde viven.

Estos monitores están trabajando en los sectores de Punucapa, Cabo Blanco, Cayumapu, Tralcao, Locuche y Pelchuquín de las comunas de Valdivia y Mariquina en la región de Los Ríos; se encuentran realizando entrevistas y entregando un set de materiales llamados “sondeos culturales” para trabajar a distancia con las y los participantes de la investigación, considerando las restricciones de la situación sanitaria.

Cristóbal Pizarro, investigador del Laboratorio de Estudios del Antropoceno de la Universidad de Concepción y responsable del proyecto, destacó que esta iniciativa “utiliza una innovadora metodología para trabajar a distancia y conversar con las personas que habitan el Rio Cruces en torno a las aves y los cambios que ellos y ellas perciben, incluyendo las amenazas actuales sobre la naturaleza y la cultura. Así las aves son centinelas de la memoria y acusan sobre transformaciones de los territorios. Los materiales de estos sondeos culturales incluyen un set de materiales para construir un mapa y una línea de tiempo, que permitirá identificar elementos y lugares bioculturales del humedal, hitos en los cambios del paisaje y la relación de algunas aves en procesos espacio-temporales”.

El investigador explica que esta iniciativa está alineada con los lineamientos de la red cultural de la Convención Ramsar que protege los humedales, pero que ha tenido escasa promoción y activación en Chile y sin duda apoyará el trabajo de protección de los humedales, como la Ley de Humedales Urbanos. “Más allá de los cisnes de cuello negro, desconocemos qué otras especies de aves, flora y fauna pueden ser indicadoras de transformaciones en el paisaje y ser parte relevante de la cultura y memoria de las comunidades frente al cambio global”, explica Pizarro.

El proyecto debió ser adaptado para poder ser ejecutado en tiempos de pandemia. Marcela Márquez, coinvestigadora del proyecto por parte del CEHUM y especialista en dimensiones humanas de la conservación, indicó que durante las jornadas de trabajo “pudimos ver los avances del grupo de monitores en las distintas localidades y evaluamos las herramientas utilizadas para el levantamiento de información debido a la contingencia sanitaria. Además, desarrollamos actividades en terreno y planificamos las actividades futuras”.

El equipo de investigadores es liderado por Cristóbal Pizarro de la Universidad de Concepción, junto a Marcela Márquez del CEHUM, Tomás Ibarra de la Universidad Católica del Campus Villarrica, Carla Marchant de la Universidad Austral de Chile y Felice Wyndham, becaria Fullbright.